| 1 cuota de $16.200,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $16.200,00 |
| 2 cuotas de $9.717,57 | Total $19.435,14 | |
| 3 cuotas de $6.644,70 | Total $19.934,10 | |
| 6 cuotas de $3.674,97 | Total $22.049,82 | |
| 9 cuotas de $2.625,48 | Total $23.629,32 | |
| 12 cuotas de $2.060,64 | Total $24.727,68 | |
| 24 cuotas de $1.663,26 | Total $39.918,42 |
| 3 cuotas de $7.575,66 | Total $22.726,98 | |
| 6 cuotas de $4.741,20 | Total $28.447,20 |
| 3 cuotas de $7.938,00 | Total $23.814,00 | |
| 6 cuotas de $5.108,40 | Total $30.650,40 |
| 18 cuotas de $1.678,68 | Total $30.216,24 |
El umeboshi es uno de los fermentos más emblemáticos de la tradición asiática, elaborado a partir del fruto de ume (un albaricoque asiático) que se somete a un proceso artesanal de fermentación y maceración con sal marina durante largos periodos de tiempo. En este caso, se trata de una tanda especial con 2 años de maduración, lo que le otorga una profundidad de sabor y una suavidad de textura que lo distingue de fermentos más jóvenes.
Cada umeboshi nace de un método paciente: los frutos se colocan en vasijas de fermentación, se presionan con peso y se dejan reposar en contacto con la sal durante 24 meses. En ese lapso, los microorganismos vivos y las enzimas naturales transforman la fruta, generando un alimento único, cargado de vitalidad y tradición.
El resultado es una ciruela encurtida de gusto intenso, ácido y salado, con un perfil umami que combina fuerza y equilibrio. Su sabor clásico hace que sea ideal para acompañar arroces, sopas, verduras al vapor o simplemente como condimento de mesa. Incluso puede usarse para preparar salsas o aderezos que eleven la cocina diaria con un toque fermentado y ancestral.
El umeboshi de 2 años conserva intacta la esencia asiática, pero dialoga muy bien con la cocina argentina contemporánea: desde un plato de legumbres criollas hasta una ensalada fresca de estación. Su textura blanda permite integrarlo fácilmente a diversas preparaciones, y su potencia aromática lo convierte en un condimento rendidor, donde con apenas un trozo ya se potencia todo un plato.
Este fermento no es solo un alimento: es un aliado digestivo y un recordatorio de cómo la paciencia y el tiempo logran sabores profundos y beneficios duraderos.
Incorporar umeboshi en tu dieta diaria puede aportar una serie de ventajas, tanto a nivel digestivo como nutricional:
Mejora la digestión: gracias a la fermentación láctica, favorece la absorción de nutrientes y equilibra la flora intestinal.
Fuente natural de minerales: aporta calcio, hierro y magnesio, esenciales para mantener la vitalidad.
Vitamina C estable: aun después de la fermentación, conserva un aporte antioxidante que ayuda a reforzar el sistema inmune.
Efecto alcalinizante: ayuda a equilibrar el pH del organismo en una dieta muchas veces cargada de alimentos ácidos.
Condimento vivo y versátil: potencia el sabor de arroces, sopas, verduras y legumbres con apenas una pequeña cantidad.
Tradición ancestral: es un fermento que se viene utilizando en Japón desde hace siglos como remedio casero y alimento funcional.
¿Cómo se consume el umeboshi?
Podés comerlo directamente en pequeñas porciones, disolverlo en agua caliente para una bebida digestiva, o incorporarlo como condimento en tus platos.
¿El umeboshi es muy salado?
Sí, es naturalmente salado y ácido, por eso se recomienda usar poca cantidad. Un trozo puede condimentar una comida completa.
¿Es apto para veganos y celíacos?
Totalmente. Está elaborado solo con ume y sal marina, sin gluten ni derivados animales.
¿Qué diferencia tiene el umeboshi de 2 años con uno joven?
El de mayor maduración desarrolla una textura más suave, sabores profundos y un perfil umami más redondo.
¿Cuánto tiempo dura abierto?
Conservado en frasco cerrado, en lugar fresco y seco, dura meses sin perder calidad.
